Cualquiera con dos dedos de frente puede ser periodista.
Para empezar es un oficio, no una profesión. Es igual que ser carpintero, herrero, panadero o campesino.
Los conocimientos técnicos son siete u ocho reglas que se aprenden en una hora y se asimilan en menos de cuatro meses de ejercicio.
Quizá cabría añadir dos meses más por cada fuente, debido a las mañas características de cada una.
Simplemente el que puede articular correctamente una frase con sujeto, verbo y predicado (con sintaxis y ortografía), puede ser periodista. En eso consiste el periodismo, en decir el sujeto, su acción y complementar.
El capitalismo nos ha vendido una idea de lo único que va a ser difícil de digerir.
Un sólo amor, -para siempre-, una sola vida, refrescos de 600 mililitros, pizza individual, una sola vocación, un solo talento.
Muchas personas van por la vida con el autoestima arrastrando debido a este axioma, pensando que hay dos o tres cosas que le gustan pero ninguna es La Vocación, El Talento que le darán sentido puro a su vida.
El ser humano promedio cuenta con una serie de capacidades generales en su edad adulta, si se ejercitan o no es otro asunto, la vocación y el talento son valores morales burgueses determinados por las condiciones históricas del ser y pueden mutar según sus necesidades de sobrevivir.
Dentro del juicio burgués el talento y la vocación son resúmenes asimilables de la capacidad de acumulación de capital de un ser humano, para su mejor administración se habla de un solo resumen por ser. Un ser alienado de este juicio moral no tendrá “un” talento, “una” vocación, será un ser. Pero debe hacerse encajar con estas “cualidades” (en las categorías ya establecidas, arte, deporte, ciencia, sus desgloses) en el mundo del capital para subsistir y vender su talento como garantía de una buena fuerza-trabajo.
Ahora, sin duda pocos seres humanos (en proporción) pueden visualizar el fenómeno físico de la acústica (no la simple representación de las ondas de rayas emanando de una antena) y trabajar con ello, se requiere una capacidad de abstracción que no se consigue con práctica, pero cualquiera puede decir en un texto que mañana entrará en vigor el aumento al pasaje en los microbuses.
Algunos dicen que se requiere capacidad de síntesis, suspicacia, persistencia, ingeniería social. Para ninguna de estas cosas se va a la universidad, además son cualidades desarrollables, no se requiere genética privilegiada.
Debemos dejar de encumbrar este oficio, debemos dejar de encumbrar cosas, somos más animales, mucho más simples de lo que queremos aceptar. ¿Ya leyeron El Mono Desnudo de Desmond Morris?
Y parafraseando a Ricardo Castillo “La verdad está al fondo a la derecha, donde no se puede llegar de frac”.
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