En realidad de la derecha no me molesta su política de apertura de mercado. Todo socialista sabe que este modelo va atronar inevitablemente y eso no es problema.
Lo molesto es que, a diferencia de las derechas de otros países, los del equipo azul en México parecen deducir, bajo un razonamiento que no alcanzo a iluminar, que el libre mercado debe ser católico, al extremo además.
Si estuviéramos hablando de un libre mercado veraz, es decir, con una privatización que alcanzara un mercado mexicano saludable (sin monopolios), terminaríamos viviendo la apertura a más religiones –que son un servicio, mercantilmente hablando-, y al parecer eso no es posible por que debe preponderar el catolicismo.
Esos “combos” de “privaticemos a PEMEX y quitemos los anuncios de condones”, “dejemos entrar mineras estadounidenses e impartamos el catolicismo en todas las primarias”, “vendamos las playas a los hoteleros y prohibamos el libre mercado de drogas”, me parecen una incongruencia bastante franca. Vivimos una derecha ficticia, de esas compenetradas con la Iglesia que sólo existen en países muy poco desarrollados o en extremo católicos como San Marino e Italia, o Nicaragua y El Salvador según lo primero.
Derecha ficticia o derecha subdesarrollada
Hace muchas décadas que, en los países desarrollados, desapareció esa derecha engrosada por militantes abiertamente enemistados con los obreros, reconocieron que los necesitan –y los necesitan bien- para funcionar. Les procuran bienestar, y cualquier obrero del Walmart en EU tiene un Xbox, pregunten.
Aquí no, hay qué ver los comentarios racistas, clasicistas y que aparte demuestran una cultura paupérrima, a juzgar por su léxico de limosnero: “¿quesadillero?”. No son todos, ni son los de arriba (en público), pero sí son el grueso.
Derecha ideal
Por mis líneas arriba... se lee como una apología de las derechas europeas. No. Que no sean expresamente enemigas del proletariado no quiere decir que sean amigas, ahí están las huelgas de Grecia, Francia y España, el Occupy en EU.
Pero. Siempre hay uno. La izquierda actual del país es claramente pacifista, con la herencia arrebatada de una ideología que está acostumbrada a tener qué quitar lo que es suyo, pero pacífica, por que el mundo sufre de un enamoramiento de la democracia y hay qué pagar esa cuota. La izquierda actual de México tiene el nivel actuario de las izquierdas europeas, ¿la derecha mexicana tiene el nivel actuario en favor de su pueblo de la derecha Suiza, la Alemana, la Inglesa?
Que dejen de ser "derechudos" o "derechairos" y sean derechistas con visión de estado, y entonces, al calor del ejercicio limpio de sus principios y creencias políticas -no de sus ambiciones personales y creencias religiosas-, verán como actualmente ven (y escriben) los analistas derechistas acérrimos de hace unas décadas, que este sistema tiene las horas contadas y no hay modo de sostenerlo más que con parches y parches, un sistema de remiendos.
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